martes, 7 de mayo de 2019

EL PASADO

El pasado es lo único que tenemos, lo que nos define y lo que propicia el presente y nos puede indicar el futuro. Su característica más importante, para bien o para mal, es que nunca nos abandona. Se esconde hasta en los más pequeños detalles (un paisaje, un lugar, una canción, una cara, una mirada, un cuadro, un sueño, un recuerdo…). Todo sirve para que hasta lo más recóndito aparezca en el momento más inesperado, indicando que el pasado nos sigue como la sombra cuando caminamos ante la luz.

A veces ese pasado se difumina, por el tiempo o porque se interponen recuerdos paralelos, también porque puede producirnos dolor y optamos por volverlo a la zona del olvido, pero aún así… seguirá apareciendo. Otras, los recuerdos aparecerán entre niebla o como surgidos de ella, porque los detalles, los perfiles se nos han ido escapando, pero aparecen igualmente.


Qué importante es en todos esos momentos coincidir con personas que nos hagan ver las cosas que no vemos, porque no queremos recordarlas o porque intentamos dejarlas detrás de otras o porque las hemos guardado de una forma incorrecta. 

Necesitamos personas amigables que nos ayuden a mirar con otros ojos, con otra perspectiva, con otra actitud, para que el presente lo podamos vivir de un modo más claro o más racional y también para que el futuro pueda ser una fuente de esperanza.


Pero, las más de las veces, esos procesos los viviremos en soledad con nuestra mente, sin puntos de referencia, sin ayuda, sin una mano que nos ayude en el camino.

lunes, 6 de mayo de 2019

TRANQUILIDAD

Se supone que el día menos pensado en el momento menos previsible los desequilibrios se armonicen. Es una idealización, lo sé, de esas que llegan a uno cuando ya no se sabe qué hacer o qué pensar.

Se supone también que en ese momento uno se va a dar cuenta definitivamente de lo que realmente merece la pena y de lo que no, porque, por más que nos pueda parecer que lo tenemos claro, siempre quedan flecos colgando que nos indican que… no lo tenemos tan claro como creemos.


Se supone que, a la vez, nos olvidaremos de lo que los demás puedan pensar de nosotros, incluso los más cercanos, que adquiriremos conciencia del camino recorrido, de dónde hemos llegado, de los desastres y aciertos cometidos y de las aventuras del camino hasta llegar aquí, a ser lo que sea que seamos hoy.


Se supone que ese día uno podrá estar orgulloso a pesar de todo y que la sonrisa aflorará por sí sola.

domingo, 5 de mayo de 2019

LOS MIEDOS

Dicen los que saben que los miedos solo existen en nuestra mente, en nuestra imaginación o en nuestra memoria y que son una respuesta anticipada a algo que “creemos” que puede pasar o que queda lejos de nuestro control.


No solemos pararnos a pensar que intentaríamos resolver el problema que fuera desde nuestra capacidad de respuesta (condicionada o no) o desde nuestra experiencia, aunque no tenga que ver con la respuesta necesaria, por lo que ese miedo no tiene razón de ser, es solo una situación virtual ideada o creada.


Y eso creo que es válido para casi todas las situaciones, incluso las más graves. Y si no es así, tendríamos que echar mano de la filosofía oriental: “si nuestro problema tiene solución, no tenemos que preocuparnos y si no la tiene, no hay razón alguna para preocuparse” (o algo así). 

sábado, 4 de mayo de 2019

LO QUE VA QUEDANDO

Queda vivir sin miedo (y quizá también sin esperanza) cuando uno contempla, como única perspectiva, la pared final del camino. Queda, dirán muchos, la “sabiduría”, lo que nos ha quedado de todo lo que hemos aprendido en el camino. Queda el núcleo de lo que somos después de haber sido erosionados por los mil y un golpes que nos hemos ida dando en el discurrir el tiempo.

Pero, ¿merece la pena? o ¿qué merece la pena?.


Esos pocos amigos que nos van quedando, esos con los que no importa pasar el tiempo, con los que uno se encuentra bien y se puede mostrar sin careta. También la decisión de guardar el ansia de felicidad que hayamos podido atesorar (considerando la felicidad como un “camino” y no como un lugar de llegada). La familia, la vilipendiada familia que la cultura va reduciendo, pero que al final es un reducto en el que uno puede refugiarse. Quedan los sueños y algunas ilusiones, no porque asumamos ser capaces de conseguirlos o alcanzarlos, sino por lo que significaron en su momento y aún significan al rememorarlos.


La vida, al final, son fugaces momentos que se van convirtiendo en virtuales primero, hasta que se desvanecen en la nube de los pensamientos.

viernes, 3 de mayo de 2019

POEMA A LOS AMIGOS (Los que necesito y quiero. Sin preámbulos)

No puedo darte soluciones
para todos los problemas de la vida,
ni tengo respuesta 
para tus dudas o temores,
pero puedo escucharte
y compartirlo contigo

No puedo cambiar
tu pasado ni tu futuro,
pero cuando me necesites
estaré junto a ti.

No puedo evitar que tropieces,
solamente puedo ofrecerte mi mano
para que te sujetes y no caigas.

Tus alegrías,
tus triunfos, tus éxitos
no son míos,
pero disfruto sinceramente
cuando te veo feliz.

No juzgo las decisiones
que tomes en la vida,
me limito a apoyarte
a estimularte
y a ayudarte si me lo pides.



No puedo trazarte límites
dentro de los cuales debes actuar,
pero sí te ofrezco ese espacio
necesario para crecer.

No puedo evitar tu sufrimiento
cuando alguna pena
te parta el corazón,
pero puedo llorar contigo 
y recoger los pedazos 
para armarlo de nuevo.

No puedo decirte quién eres
ni quien deberías ser.
Solamente puedo 
amarte y ser tu amigo.

En estos días pensé
en mis amigos y amigas.
No estabas arriba, 
ni abajo ni en medio.

No encabezabas 
ni concluías la lista.
No eras el número uno
ni el número final.

Dormir feliz,
emanar vibraciones de amor,
saber que estamos aquí de paso,
mejorar las relaciones.

Aprovechar
las oportunidades,
escuchar al corazón,
acreditar la vida.

Y tampoco tengo 
la pretensión de ser
el primero,
el segundo
o el tercero de tu lista.

Basta que me quieras como amigo.
Gracias por serlo.


José Luis Borges

jueves, 2 de mayo de 2019

ALGUNOS CAMBIOS PERSONALES

Quiero decir a las personas amigas que a veces puedo parecer distante (uno tiene sus limitaciones), pero nunca estoy fuera de los influjos de mis afectos. Puedo incluso no escribir, no responder a los escritos que me mandáis, bien directamente, bien a través de las redes sociales, pero nunca os olvidaré. Podemos vivir lejos y, por lo mismo, tener ambientes  e influencias diferentes, pero nunca os abandonaré.

Quizá sea la necesidad (podéis interpretarlo así, porque algo hay de ello) pero más que eso es la necesidad de contar con referentes que me ubiquen convenientemente en la vida por la que transito (porque no puedo decir que vivo).


A la par diré también que he cambiado y lo he hecho tanto que no me importa ver mi buzón vacío (lleva tiempo con muy poquito correo). Tampoco me importa si, aparte de no hacerme llegar noticias, se preocupan de mi o me recuerdan, no me importa si alguien sabe cuál es mi estado… A lo largo del camino me he dado cuenta de que uno se va haciendo cada vez más transparente, más prescindible… y las personas se portan en consonancia con eso, independientemente de la unión que hubiera antes.


He aprendido mucho, no solo esto que anoto hoy. Lo he hecho siguiendo al maestro AVERROES, que decía: “la ignorancia lleva al miedo, el miedo lleva al odio y el odio lleva a la violencia. Esa es la ecuación”. Por eso he evitado ser ignorante, aprender y adecuarme a los cambios.

miércoles, 1 de mayo de 2019

AHORA QUEDA MÁS CLARO (1 de mayo, día del trabajo)


El alcalde de Blanes, D. Miquel Lupiáñez i Zapata, originario de Granada (De las Alpujarras para ser más exactos), está convencido de la superioridad étnica catalana hasta el punto de declarar que, respecto a España, "en Cataluña se vive de otra manera; es lo mismo que pasa con Dinamarca frente al Magreb”.


Ahora se entiende el flujo secesionista y queda claro que no hay xenofobia, ni rabia, ni nada, solo que Cataluña quiere ser como Dinamarca y no como el Magred. Y mira que nos viene costando dinero y esfuerzos que lo entiendan, con lo claro que queda dicho así, a lo “granaíno” de Blanes. 

Tengo la suerte o la desgracia o lo que sea de conocer y haber vivido en ambos territorios (Cataluña y el Magreb) y he de dar la razón al Sr. Alcalde, se vive de diferente manera, se piensa de diferente manera… ¿y qué?. También en Las Alpujarras se vive de diferente modo que en Blanes, ¿no? ¿y qué? ¿acaso la tierra da un valor añadido a las personas?.


Pero se agradece la aclaración.