domingo, 7 de octubre de 2018

DICEN QUE NO HAY INTERÉS

DICEN QUE NO HAY INTERÉS

Dicen que no existe la falta de tiempo, que existe la falta de interés, porque cuando la gente realmente quiere, la madrugada se vuelve día, martes se vuelve sábado y un momento se vuelve oportunidad.

También dicen que quien mucho espera, se decepciona y sufre. Así que tenemos que revisar nuestras expectativas y meternos en la cabeza aquello de “no esperes nada de nadie, espéralo todo de ti”.

Porque las esperanzas y las expectativas son muchas veces (sino todas), la base de los fiascos emocionales y, por lo tanto, de percibir como falta de interés las actitudes de los demás.


Cuando percibimos lo que los demás hacen o dicen como un fraude, realmente llegamos a sentir dolor. Un dolor emocional que a nivel cerebral se comporta de la misma forma que el dolor físico.

Así que, ¿por qué deberíamos ignorar el dolor emocional? No podemos dejar que el tiempo lo cure sin más, tenemos que trabajar sobre él y extraer las enseñanzas que nos brinda del mismo modo que dejaríamos de tomar chocolate si descubrimos que es el causante de nuestro malestar estomacal.

Esto es muy importante porque socialmente se tiene la falsa creencia de que el malestar psicológico es signo de debilidad y de que, al mismo tiempo, el tiempo curará las heridas sin necesidad de “desinfectarlas” ni de poner vendas o parches para evitar que sangre.

Valórate, quiérete bien

Dedícale tiempo a la gente que se lo merece y que te hace sentir bien. No mendigues la atención, la amistad ni el amor de nadie. Quien te quiere, te lo demuestra tarde o temprano.


De: EL CLUB DE LOS LIBROS PERDIDOS

sábado, 6 de octubre de 2018

PALABRAS NADA MÁS

PALABRAS NADA MÁS

Hay días con palabras de sobra y otros en que las palabras se atoran en la garganta porque fluyen desordenadamente y al final se nos niegan, no acaban de fluir. No es que falten, como fácilmente puede deducirse, sino que nos falla su orden y, por lo mismo, que adquieran el significado que queremos dar a lo que desearíamos expresar.
Hay días que las palabras provocan un rumor reseco en la garganta, justamente cuando más las necesitamos y eso paraliza nuestros dedos al escribir, nuestro pensamiento al razonar y ordenar ideas.

Hay días que pareciera que nos han dado un golpe en la cabeza y todas las vivencias y recuerdos que se nos agolpan, se nos presentan como un cuadro “Naïf”, en el mismo plano, sin que ninguna de las ideas resalte sobre las demás, lo cual impide expresarlas convenientemente.
Hay días en que nos gustaría “desaparecer”, no formar parte del contexto en el que existimos, porque ese contesto nos oprime, nos asfixia, nos inmoviliza,  y curiosamente son días en los que uno necesitaría decir muchas cosas y no con palabras prestadas, no con la pluma cargada en otro tintero, sino con nuestros medios.

Hay días, en fin, en los que las palabras, esas que no nos salen, solo nos dejan una pesada angustia de la que nos es imposible librarnos.

viernes, 5 de octubre de 2018

MIS OJOS

MIS OJOS

Como respuesta a alguno de los poemas con los que he ido regando este blog, una persona amiga me hizo llegar este soneto de Miguel Hernández, porque dije que no lo conocía (el poema). Hoy lo recojo y lo divulgo como agradecimiento a ese regalo y porque… refleja algunos de mis sentimientos.


MIS OJOS

Mis ojos, sin tus ojos, no son ojos,
que son dos hormigueros solitarios,
y son mis manos sin las tuyas varios
intratables espinos a manojos.

No me encuentro los labios sin tus rojos, 
que me llenan de dulces campanarios,
sin ti mis pensamientos son calvarios
criando cardos y agostando hinojos.

No sé qué es de mi oreja sin tu acento,
ni hacia qué polo yerro sin tu estrella,
y mi voz sin tu trato se afemina.

Los olores persigo de tu viento
y la olvidada imagen de tu huella,
que en ti principia, amor, en mi termina.


(Miguel Hernández)

jueves, 4 de octubre de 2018

ESTAR VIVO

ESTAR VIVO

Una compañera de FaceBook (Coco Fernández) dejó este escrito de Miguel Natch para su lectura por todos los que compartimos espacio.

Me he permitido copiarla y dejarla abierta para todos los que tienen la bondad de seguirme. Lo he hecho porque, aunque no sea así, habla de mi y de algunos de mis sentimientos y me ahorra, en un mal día, tener que hacer correr a mis neuronas.


Porque estar vivo no es respirar, caminar y dormir. Estar vivo es tener parches en el alma y cicatrices en el corazón. Es desgarrarte, recomponerte, subir, bajar, rodar, ponerte al revés.  Es tener ampollas en las ganas con tiritas de colores. Es gritar con las manos, cantar con los ojos, jugar con los sueños y volar con los pies. Es nadar en los sentimientos aunque sea a contracorriente, explorar de emoción, querer sin mesura y dejarte querer sin miedo. Es bailar en esta fiesta que es la vida como si nadie te estuviera mirando, como si fuera a terminar mañana, ESTAR VIVO ES SENTIR


Lo malo es que, las más de las veces, lo segundo venga como consecuencia de lo primero, esto es, que de respirar poco y mal, de no caminar ni dormir bien, nos pegamos al revés, llevemos tiritas de colores, tengas que gritar con las manos… y nos cueste hasta sentir.

miércoles, 3 de octubre de 2018

MUCHAS VECES

MUCHAS VECES

Muchas veces algunas personas o algunas vicisitudes de la vida nos hacen tanto daño que quisiéramos chillar y decir a esas personas o a la propia vida lo que creemos que se merecen. 

Pero la experiencia dice que no merece la pena. Las personas tienen una versión diferente de los hechos, de la vida y de todo, por lo que es mejor dejar que el tiempo ponga ese todo en su lugar y callar, por más que duela y escueza.

Eso ayuda a resignarnos con ser quienes somos y a lograr la serenidad necesaria para seguir, lo que no es poco, aunque eso no nos de la felicidad que todos ansiamos.


B. Franklin decía “Aprenderás lecciones. Estás inscrito en una escuela informal a tiempo completo llamada vida” y es cierto, como lo es el ánimo de M. Benedetti:

No te rindas, por favor, no cedas, aunque el frío queme, aunque el miedo muerda, aunque el sol se esconda y se calle el viento, aún hay fuego en tu alma, aún hay vida en tus sueños. Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo, porque cada día es un comienzo nuevo, porque esta es la hora y el mejor momento”.


Y en eso estamos, en aprender y no ceder, en buscar cada día un sueño, en las cosas diminutas, ínfimas, esas que son capaces de causar las mejores ilusiones. Porque hemos aprendido que un simple gesto, una sonrisa, una palabra, un recuerdo o pequeños signos pueden tener la fuerza de cambiar la vida.

martes, 2 de octubre de 2018

LA MEMORIA

LA MEMORIA

Juan Ramón Jiménez dejó escrito: “¡No corras, vete despacio, que a donde tienes que llegar es a ti mismo”. Y, desde mi situación al menos, hay que reconocer que su frase está llena de razón. Poco queda fuera de uno cuando la vida va en declive.

Somos, como decía Saramago, “la2 memoria que tenemos y la responsabilidad que asumimos. Sin memoria no existimos y sin responsabilidad quizá no merezcamos existir”. Y memoria y responsabilidad nacen y se desarrollan dentro de uno mismo.

Ambas frases, la relativa a las prisas y a que todo se reduce a lo que queda en la memoria, son la vida, la historia, el recorrido de uno mismo, son su síntesis, su esencia y el camino para llegar donde tenemos que ir: a nuestro propia encuentro.


De ese modo, cada uno de nosotros somos nuestro propio LIBRO. Nos reescribimos, nos subrayamos, nos agregamos o nos arrancamos páginas, porque ambas acciones nos son necesarias, en unos casos porque no dimos la importancia que tuvieron algunas experiencias y en otros porque aún nos pueden quedar vivencias que nos duelen. Pero siempre hemos de dejar alguna hoja en blanco, como esperanza de poder escribir algo más, aunque solo sea para interpretar las hojas escritas.


En ese proceso uno no está para nadie más, porque nos hacemos falta a nosotros mismos, por egoísta que pueda ser la frase (que lo es). Aún así siempre quedará algo o alguien a lo que tendríamos que poner una “pegatina” con el texto: “OLVIDÉ OLVIDARTE”.

lunes, 1 de octubre de 2018

PENSAMIENTO DEDICADO

PENSAMIENTO DEDICADO

A menudo, lo hemos dicho ya varias veces, hemos de recurrir a palabras que tomamos prestadas. Unas veces por impotencia, esto es, porque nos faltan las fuerzas y el ingenio para poder decir lo que queremos. Otras veces porque el torbellino de sensaciones nos impide poner orden en nuestro pensamiento. Las más de las veces porque ni siquiera nos queda el artificio de tomar como referencia una parte de los sentimientos.
En todas esas ocasiones hemos recurrido a la poesía, que es la forma más hermosa de expresar con palabras aquello que se quiere expresar. Está claro que no hay ninguna que se adapte del todo al nudo de palabras que se agolpan en nuestra garganta o e nuestros dedos, pero todas aportan, desde otra visión más serena y consagrada, algo de lo que no podemos expresar por nuestra cuenta.
Hoy tomamos como prólogo un “pensamiento” de C. Castañeda para transmitir la “dedicatoria” de L. Mª Penero. Ambas forman un “pensamiento dedicado” o una “dedicatoria pensada”, como se quiera, aparte de una idea que no sabría manejar con mi capacidad.


PENSAMIENTOS
Ya me di al poder que a mi destino rige.
No me agarro ya de nada, para así no tener nada que defender. 
No tengo pensamientos, para así poder ver.
No temo ya a nada, para así poder acordarme de mí.
Sereno y desprendido,
Me dejará el águila pasar a la libertad. 

“El Don del Águila”. Carlos Castañeda


DEDICATORIA

Más allá de donde
aún se esconde la vida, queda
un reino, queda cultivar 
como un rey su agonía,
hacer florecer como un reino 
la sucia flor de la agonía:
yo que todo lo prostituí, aún puedo
prostituir mi muerte y hacer
de mi cadáver el último poema.


(Leopoldo Mª Panero)