viernes, 3 de abril de 2020

EL INDIVIDUALISMO Y LAS RELACIONES SOCIALES

La historia de la humanidad se puede resumir en la lucha del ser humano por convivir, conservar la manera de ver y valorar el mundo a la manera del grupo de convivencia (que le distinguía de los demás) relacionarse (entender y luchar) con el medio ambiente, luchar contra la intemperie y entender ese mundo que le envolvía.

En medio de esa lucha ha necesitado de varios elementos: la observación, la tecnología y las normas, sin las cuales no podría haber conquistado nada de lo anteriormente expuesto.

La observación nos ha proporcionado el conocimiento necesario para ir entendiendo e interpretando el mundo. El lenguaje nos permitió transmitir (y acumular) ese conocimiento y dejarlo en herencia a los herederos, miembros del grupo. Las normas nos permitió convivir y aunar fuerzas en la lucha con el medio ambiente y la tecnología nos dio los instrumentos para enfrentarse a otros y a las adversidades del medio ambiente.

No creo que sea necesario advertir que esas tecnologías no eran sino la aplicación práctica del conocimiento que íbamos adquiriendo y que nos permitían ir más allá de los que nuestras fuerzas daban de sí.



Hoy vivimos la eclosión de esas tecnologías, con las que hemos logrado romper la “ipseidad” (el vivir cada uno para sí y nuestra unidad convivencial), romper la privacidad incluso. Las tecnologías nos permiten la conexión con los demás rompiendo dos de las históricas barreras de convivencia y conocimiento del ser humano: tiempo y espacio.

Uno esperaría que, en buena lógica, esa comunicación nos iba a hacer mas sociables, por el conocimiento que podemos obtener con las nuevas tecnologías y por la conexión que se nos permite con los demás. Pero, lejos de eso, lo que hemos logrado es encerrarnos más en nosotros mismo, ser mas INDIVIDUALISTAS.

Somos capaces de saber más, vivimos mejor, conocemos más cosas y nos podemos relacionar con más personas, vivimos más tiempo y en mejores condiciones, nos hemos independizado los hombres y las mujeres, pero no hemos logrado relacionarnos cara a cara mejor que antes.

Somos más egoístas (aparte o como consecuencia del individualismo que decíamos) pero no hemos logrado compartir mejor y más con las personas, si no es por interés personal.

El afecto lo hemos dejado y se debe descolgar en las conexiones, porque eso no figura entre los elementos de la felicidad tal y como la concebimos en estos momentos. Solo nos interesa (parece) permanecer jóvenes, hasta el punto que abandonamos hasta las relaciones familiares (tarde, eso sí) y no nos interesa la vida de nadie más.

jueves, 2 de abril de 2020

EL CAMBIO DEL VIENTO


«Y cuando al cambiar el viento
las ventanas y los árboles se callan,
estoy solo con los muertos que me acompañan,
los gorriones inmóviles,
ya no pájaros.
Cosas.

La cancela balanceándose en la calle desierta,
algunas voces que ni me hacen caso
que hablan entre sí
y no callan»



Juan González Soto (25/03/2020)

miércoles, 1 de abril de 2020

YO ACUSO

Quizá pueda parecer largo, pero merece la pena el esfuerzo de leerlo.

“A riesgo de quebrantar la consigna oficial que nos insta a permanecer silentes ante la inepcia culposa que está demostrando el Gobierno en la gestión de esta pandemia, yo acuso.

Acuso al presidente y sus ministros de faltar estrepitosamente a su deber de tomar en cuenta lo que estaba ocurriendo en China e Italia y hacer acopio del material sanitario indispensable para hacer frente a la catástrofe.

Acuso al presidente y sus ministros de agravar esta negligencia al sumar el sectarismo izquierdista a la imprudencia y empeorar las cosas anunciando y practicando requisas indiscriminadas que han alarmado, con razón, a los proveedores de dicho material e impiden que llegue a los hospitales y demás centros necesitados con la urgencia que demanda la emergencia que nos aflige.

Acuso al presidente y sus ministros de poner en serio peligro la salud de nuestros sanitarios, así como la de otros trabajadores expuestos al virus, al forzar con esta incuria unas condiciones laborales que no garantizan la protección adecuada.

Acuso al presidente y sus ministros de actuar con una insensatez clamorosa al alentar las manifestaciones del 8-M cuando ya disponían de información sobrada para saber el riesgo que suponían dichas concentraciones.

Acuso al presidente y sus ministros, en especial a Pablo Iglesias, de constituirse en ejemplo de conducta insolidaria al romper ostensiblemente la cuarentena preceptiva en su situación.
Acuso al presidente y sus ministros de malgastar sus comparecencias dedicando horas de televisión a justificar su actuación y tratar de desviar la culpa hacia otras administraciones, a la cabeza de las cuales se sitúa la Comunidad de Madrid, cuyas autoridades están volcándose para paliar en lo posible la negligencia del Ejecutivo central.


Acuso al presidente y sus ministros de manipular los mensajes que trasladan a la opinión pública con el fin de eludir la responsabilidad que les compete en la elevadísima cifra de muertos y contagiados que arroja cada día la estadística: Primero negaron que el Covid-19 supusiese una amenaza apreciable para España, porque era indispensable incitar a la gente a llenar las calles el 8-M. Después, ante el estallido de la enfermedad, escurrieron el bulto alegando que era imposible prever la virulencia de su ataque. Y ahora se defienden asegurando (Pedro Duque en RTVE) que ya en enero, en cuanto se conoció la patología, nuestros científicos se pusieron a trabajar intensamente. ¿En qué quedamos? ¿Conocían o no conocían el peligro al que nos enfrentábamos?

Acuso al presidente y sus ministros de aprovechar esta situación de alarma para colar de tapadillo en el BOE del 20 de marzo una resolución del Ministerio de Justicia por la que «se acuerda la reanudación del procedimiento para solicitar y conceder la gracia del Indulto». ¿Están pensando en abrir la puerta de atrás a los sediciosos independentistas ahora que todos tenemos la cabeza en otra parte?

Acuso al presidente y sus ministros, con la única excepción de Margarita Robles, titular de Defensa, de callar ante las injurias proferidas contra España en un medio británico antaño prestigioso por el miserable que detenta, pese a estar inhabilitado, la representación de los catalanes.

Acuso al presidente y sus ministros de ofender a nuestras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad al asegurar textualmente el sábado que «ahora las percibimos como imprescindibles y no como un gasto superfluo».

Podría seguir, pero me quedo sin espacio. Cuando todo esto pase, habrá que pedir cuentas donde corresponda. De momento, callar sería otorgar y yo me niego a comportarme como si lo que estamos sufriendo fuera una plaga divina y no el fruto de la soberbia aliada a la incapacidad


Autoría: Yo acuso:  Isabel San Sebastián:22/03/2020


martes, 31 de marzo de 2020

ALMA MÍA

Alma mía, dónde estas hoy,
que tanto necesito de ti.
Has volado lejos a un mundo que fue
....y se fue...¡Alma mía , por qué!

Busco en mi oscuridad aquel susurro
que siempre sentí.... de ti para mí,

Amé contigo, lloramos juntos,
bailó el mundo con nosotros,
girando...girando...
Pasaba la vida... ¿Qué pasó?

Hoy quisiera que saliera mi Sol
y el calor de un beso... tu beso.

Alma amiga,
cómplice de tantas soledades,
de aquellos silencios rotos.
....¿Volverás?




Anoté en su día este poema y, por razones que no sé explicar, no le puse autoría y ahora no soy capaz de encontrarla. Pido perdón por ello.

lunes, 30 de marzo de 2020

LA RANA SORDA

“Un grupo de ranas viajaba por el bosque y, de repente, dos de ellas cayeron en un hoyo profundo.

Todas las demás ranas se reunieron alrededor del hoyo. Cuando vieron lo hondo que era el hoyo, dijeron a las dos ranas que estaban en el fondo, que para efectos prácticos, se debían dar por muertas.

Las dos ranas no hicieron caso a los comentarios de sus amigas y siguieron tratando de saltar fuera del hoyo con todas sus fuerzas. Las otras ranas seguían insistiendo que sus esfuerzos serían inútiles. Finalmente, una de las ranas PUSO LA ATENCIÓN a lo que las demás decían y se rindió. Se desplomó y murió. La otra rana continuó saltando tan fuerte como le era posible.



La multitud de ranas les gritaban que dejara de sufrir y simplemente se dispusiera a morir. Pero la rana saltaba cada vez con más fuerza hasta que finalmente saltó fuera del hoyo. Cuando salió, las otras ranas le preguntaron:

– ¿No escuchaste lo que te decíamos?

La rana les explicó que era sorda. Ella pensó que las demás la estaban animando a esforzarse más para salir de allí.”

Mandado por una amiga a la que agradezco todos sus esfuerzos por animarme.

domingo, 29 de marzo de 2020

COMIENZO Y FINAL

(En palabras de José Saramago)

Entre los muchos equilibrios que nos obliga a vivir el sistema dual de pensamiento, el binomio comienzo/final puede parecer uno de los más difíciles de experimentar. Para algunos puede ser sencillo atestiguar, al hilo del tiempo, todo aquello que comienza y que termina: los días, los proyectos que emprendemos, el cuerpo que habitamos. Todo, en cierta forma, parece inscrito en ese ciclo que en la inevitabilidad del fin se nos presenta como un destino inclemente.

¿Qué pasaría, sin embargo, si por un momento pudiéramos pensar fuera de la dualidad? Es decir, experimentar nuestra existencia fuera de esos conceptos. En la vida, es cierto, casi todo tiene un comienzo y un fin, pero si reflexionamos al respecto, nos daremos cuenta que ninguno de los dos es definitivo, que todo suele comenzar siempre de nuevo y que aquello que termina no necesariamente se acaba, sino que puede retomarse, renacer, cobrar nueva vida y nuevas formas.

A propósito de esta posibilidad, compartimos ahora un párrafo de José Saramago que refuta con elocuencia la supuesta oposición entre comienzo y final, sobre todo en relación con la existencia.



El viajero vuelve al camino

"No es verdad. El viaje no acaba nunca. Sólo los viajeros acaban. E incluso éstos pueden prolongarse en memoria, en recuerdo, en relatos. Cuando el viajero se sentó en la arena de la playa y dijo: ”No hay nada más que ver”, sabía que no era así. El fin de un viaje es sólo el inicio de otro. Hay que ver lo que no se ha visto, ver otra vez lo que ya se vio, ver en primavera lo que se había visto en verano, ver de día lo que se vio de noche, con el sol lo que antes se vio bajo la lluvia, ver la siembra verdeante, el fruto maduro, la piedra que ha cambiado de lugar, la sombra que aquí no estaba.

Hay que volver a los pasos ya dados, para repetirlos y para trazar caminos nuevos a su lado. Hay que comenzar de nuevo el viaje. Siempre. El viajero vuelve al camino."

El fragmento puede encontrarse en Viaje a Portugal, el libro que Saramago escribió tras recorrer su propio país como si no lo conociera, un gesto que, al igual que el texto anterior, nos da una valiosa lección.

Porque, finalmente, también es posible vivir la vida así: como si no la conociéramos, como si no acabara nunca, como si estuviera empezando en este instante”.

sábado, 28 de marzo de 2020

EL INSTANTE: LOS SUEÑOS

LOS SUEÑOS

Lo fueron todo
y ya los ves
ahora,
abatidos por los días
iguales,
como pasquines en los charcos.

Vivir
Se reduce
a esquivarlos

(K. IRIBARREM)


Mis condiciones me han llevado a hablar muchas veces de vivir el presente, alimentado, eso sí, de los recuerdos, como una forma de reflexionar sobre el pasado para conocer mejor el camino recorrido y olvidando lo que pueda haber en el futuro. Entiendo que es el INSTANTE  el que importa. No hay proyectos, pues, ni hipótesis sobre nuevos caminos, sobre otras alternativas, pues ninguna de las dos cosas nos sirven.

No es fácil hablar del presente como “acto”. Yo no lo he podido hacer  al menos y mira que tengo entradas con el tema. Son necesarias visiones y palabras y a ellas acudiremos en otro momento.