martes, 7 de enero de 2020

LOS AMIGOS QUE SON MÚSICA

“Uno siempre recuerda esos besos 
en los que se olvidó de todo” 
(8 de junio de 2013)

Hay amigos a los que la amistad se les sale por los cuatro costados y que son capaces de ofrecer cosas como éstas que siguen. Me las dedicó Jesús hace tiempo, pero… he preferido guardarlas para iniciar con su empuje este nuevo período, que espero que no sea el definitivo, a pesar de que los libros digan lo contrario.
"Hay besos que se dan con la mirada 
hay besos que se dan con la memoria…"

Gabriela Mistral




Peregrino permite que:
El viento se lleve tus penas,
la brisa acaricie tu alma,
el mar sane tus heridas,
el sol evapore tus sufrimientos,
la tierra acoja tus pasos,
el agua limpie tu corazón,
la lluvia refresque tu agobio,
el cielo abra tu horizonte,
la luz ilumine tu andadura,
el amanecer señale tu camino,
el atardecer te ofrezca hospedaje,
la noche vele tu descanso,
la luna arrulle tu sueño,
las estrellas te sirvan de guía,
el firmamento te cubra con su manto.
En fin, deja que el Universo
te acompañe en tu caminar,
estés donde estés


ARAGÓN, Jesús. Barcelona, 2019

lunes, 6 de enero de 2020

INSISTIR Y RESISTIR

Uno aprende, en medio del correr el tiempo, que no hay que insistir a nadie, ni siquiera a un amigo, para que nos ayude y tampoco a un amor para que se quede, ni a nadie para que nos quiera… Si no nace de ellos, ¿qué falta nos hacen?

Sabemos que hay noches en las que hay que abrazarse fuerte uno mismo y días en los que es preciso aconsejarse con la sola ayuda de uno mismo, solos o frente a un espejo. Noches en las que uno tiene que limpiarse sus propias lágrimas.


La lección es fácil, nos puede abandonar todo el mundo (ocurre a medida que pasa el tiempo) pero mientras no nos abandonemos nosotros, todo fluirá debidamente.


Hay que resistir y luchar por la esperanza, incluso contra toda esperanza. Y hoy, que es el día de la magia, hay que recordarlo. Es el mejor regalo que podemos hacernos.

domingo, 5 de enero de 2020

LA VIOLENCIA PSICOLÓGICA


Vivimos inundados de noticias (nefastas y vergonzantes) sobre la violencia de género, en la que hemos batido todos los números y hemos traspasado todas las barreras: mujeres secuestradas, violentadas, muertas de las formas más infames, familias completas masacradas, hijos sobre las que se ha ejercido el mismo o peor comportamiento, violaciones en grupo…, en fin, todas las aberraciones que puede alguien imaginar.

Pero hay otro tipo de maltrato debajo de esas manifestaciones o al lado y que no aparecen en las estadísticas, pero que es igual de preocupante, principalmente por las secuelas que deja en la vida de las personas y también por el hecho de que TODOS podemos ser actores o receptores de él hasta sin darnos perfecta cuenta del mal emocional que nos cae encima. 

Es una violencia más o menos sutil, tanto en su forma como en el “violento psicológico” y es difícil de detectar.

Este tipo de violencia no tiene género ni sexo y solo es detectable a través de ciertos rasgos de la personalidad, que, según algunos autores, pueden sintetizarse en los siguientes:



Las personas que ejercen esta violencia suelen ser:
  • Poco tolerantes
  • Autoritarios y dados a tener siempre el control
  • Radicales en su línea de pensamiento
  • Hábiles en la manipulación o chantaje emocional
  • Encantadores y amigables
  • Críticos, pero siempre con finalidades destructivas
  • Inestables emocionalmente
  • De muy baja autoestima
  • Poco dados a afectarse por el dolor ajeno
  • Incumplidores de las promesas que hacen

Estas informaciones pueden completarse, según Martin Garello con las siguientes referencias: 


  • Astbury, J., et al. “El impacto de la violencia doméstica en las personas”, Medical Journal of Australia [en línea] 173 (2000): 427-431 [citado en octubre de 2002]. Disponible en: www.mja.com.au/public/issues/173_08_161000/astbury/astbury.html
  • Baker, M. “Los efectos psicológicos a largo plazo de la exposición infantil a la violencia interpersonal”, Dissertation Abstracts International 61 , 5-B, (2000). (Microfilms Universitarios No. 2744.)
  • Canadá. Detener la violencia familiar. Abuso emocional , preparado por Laura Stevens, Health Canada, 1996. Disponible en: www.phac-aspc.gc.ca/sfv-avf/familyviolence/pdfs/emotion.pdf (documento PDF)

sábado, 4 de enero de 2020

LO QUE SENTIMOS CUANDO NOS COMUNICAMOS

Cuando nos ponemos con contacto con alguien, tanto da si es directamente como por medios informáticos, ponemos en evidencia una serie de datos o circunstancias a través de las palabras (orales o escritas), pero desde nuestro pensamiento, olvidando que la persona a la que nos dirigimos tiene otro pensamiento y su propio “traductor” del mensaje.

No es el lugar para entrar en la teoría de la comunicación, seguro que los lectores saben de ella, puesto que, además, solo queremos poner en evidencia algo muy sabido: lo que queremos decir es mucho más de lo que expresamos cuando escribimos o hablamos.


De ahí que haya libros (muchos) que hablen del “lenguaje corporal”, esos que nos indican que más de la mitad de lo que queremos expresar a otra persona está en nuestros gestos, en nuestro “lenguaje corporal” y también debajo o detrás de las palabras escritas.

Entender, pues, a esa persona con la que nos comunicamos requiere observar y saber traducir lo que no está escrito o lo que dicen los movimientos personales.

En ambos casos el conocimiento de las personas es primordial a la hora de descifrar los mensajes y eso, por desgracia, nunca solemos tomarlo en consideración, de lo que se deriva no solo una mala comprensión, sino que varíe nuestra concepción de esa otra persona, lo que es muy grave.


Hemos de prestar la atención debida a los demás y estar atento a sus detalles y preguntar, si es el caso, antes de tomar posiciones.

viernes, 3 de enero de 2020

COSAS QUE DUELEN Y SE MANTIENEN DOLIENDO

Nada duele más que ser decepcionado por la única persona que creí que nunca me haría daño. 
Ese es mi sentimiento, pero una de esas frases que van apareciendo en las redes sociales me lo ha recordado, me ha hecho rememorar toda una historia. 
Ni quiero ni estaría bien traer ahora aquí el pasado, aunque esa decepción anide en él. No serviría de nada ni nadie se sentiría afectado por ello. Pero la frase, el momento, mi estado, lo que sea... me ha llevado a notar la cicatriz, como se notan los huesos cuando cambia el tiempo. 

La soledad, esa de la que este blog ha recogido bastantes comentarios y que me acompaña, efectivamente me ha hecho contar con un muro de defensa contra muchas cosas y personas, también a notar el vacío que supone luchar individualmente por la vida y, por encima de todo, a reflexionar y a replantearse a pecho descubierto todos los elementos que han ido depositándose en el recorrido personal. 
En el reducto y pequeña zona de “confort” (solo porque no es tan mala como el resto) uno puede librarse de muchas cosas, pero NUNCA de las personas, al menos de aquellas que han significado algo o que han dejado alguna huella (buena o mala). Uno apreciaría, en muchos momentos, la presencia de muchas de esas personas siquiera fuera por limpiar la mente, ya que no todas darían un abrazo o un empujón ante los problemas de la vida. 

Al final uno se encuentra solo contra el mundo, justo en el momento en que existen más obstáculos que superar. 

jueves, 2 de enero de 2020

MEJOR NO ESPERAR NADA

Así, de golpe, pareciera una entrada muy poco apropiada para comenzar las andanzas por un nuevo año, pero, por raro que pueda parecer, nuestra intención es justamente la contraria. Porque a veces, de lo que se trata, para vivir en armonía, es precisamente de actuar lo mejor posible con uno mismo y con los demás sin esperar nada, sino por convicción, porque eso ayuda a vivir en paz.



Esperar no es sentirse derrotado o pasivo. Pienso que no esperar es facilitar que la paz, el equilibrio, la armonía… lleguen; es, además, actuar con tranquilidad, sin miedo, sin egoísmos. No esperar en este caso es ESPERAR TODO o quedarse a la espera de todo.

No esperar nada es asimilar experiencias negativas, desactivar el pesimismo que tantas veces nos limita, poder soñar con todo.


Ojalá que este año que estrenamos nos traiga a todos la paz y armonía que necesitamos para disfrutar de la felicidad por la que luchamos o que nos dé el empuje para hacerlo.

miércoles, 1 de enero de 2020

BRINDIS

Hoy brindo por lo que ayer dolió y hoy superé…
Por los que supieron dejar un huella en mi vida y no una cicatriz…
Por los viejos tiempos y sus grandes momentos…
Por lo que se fue, por lo que está y por lo que vendrá.
Por los que partieron, pero están en mi corazón…
Por las bendiciones recibidas y las lecciones aprendidas…



QUE TODOS VEAN CUMPLIDOS SU SUEÑOS Y DESEOS EN ESTE 2020 que hoy estrenamos. 


(Tomado de la red, de acuerdo a una aportación de Coco Fernández)