sábado, 7 de septiembre de 2019

SENSACIONES DEL QUE SE ATREVE A ESCRIBIR

El que se atreve a escribir sabe que queda expuesto a todo tipo de miradas. Unas conocidas y otras absolutamente desconocidas o que solo cuentan con una mirada casual. Por tanto asume que no todo será entendido, aceptado o visto con el mismo criterio. 

Pero el que escribe lo hace animado por el impulso de sacar las cuestiones que le preocupan o que le hacen daño, que recuerda, que sustituyen a lo que es consciente de que no volverá o ocurrir o a tener (tanto da que hablemos de experiencias o personas).

A veces, incluso, lo hace animado porque ciertas personas le lean y lo escrito les anime a mirar mejor, aún sabiendo que eso no ocurrirá, si no es por casualidad.

De ahí que quiera completar esta entrada con estas palabras, convertidas en poema, de Pessoa.


CUANDO me miro no me percibo.
Tengo tanto la manía de sentir
que me extravío a veces al salir
de las propias sensaciones que recibo.

El aire que respiro, este licor que bebo
pertenecen a mi modo de existir,
y nunca sé como he de concluir
las sensaciones que a mi pesar concibo.

Ni nunca, propiamente, reparé
si en verdad siento lo que siento. Yo
¿seré tal cual como me parezco? ¿seré
tal cual como me juzgo verdaderamente?
También ante las sensaciones soy un poco ateo,
ni sé bien si soy yo quien en mí siente.


Fernando Pessoa

viernes, 6 de septiembre de 2019

LAS PERSONAS QUE NOS MERECEMOS

El camino de la vida nos va colocando al lado de otras personas, con las que o solamente nos cruzamos o con las que recorremos parte de ese camino. El saber popular nos dice que son las personas que nos merecemos, porque esos encuentros, de uno u otro tipo, se establece con una cierta reciprocidad, vamos, que también nosotros a veces solo nos cruzamos con otros o bien caminamos juntos a otros.

Hay personas (todas, según quien emita el juicio) maravillosas, esas que nos admiten como somos, que no se meten en nuestra vida y que tampoco quieren irse de ella. Si esa reciprocidad que decíamos se da, esas personas serán las que realmente nos merecemos y las que hemos de cuidar.


Ese elenco es denominado por algunos autores como la auténtica “patria” de cada uno, la “patria personal”.

Hay otras personas que, aun siendo buenas para nosotros, son efímeras, por cuanto solo actuamos con ellas un tiempo o según para qué tema o actividad.

Dejando a un lado las personas que consideramos “malas” para nosotros, solo las personas que forman la “patria personal”  nos darán la paz, relaciones positivas y el empuje para seguir adelante.

El problema es poseer los mecanismos necesarios para que las relaciones no sean efímeras o parciales.

jueves, 5 de septiembre de 2019

UNA CARTA DE AMOR

Todo lo que de vos quisiera
es tan poco en el fondo,
porque en el fondo es todo.

Como un perro que pasa, una colina,
esas cosas de nada, cotidianas,
espiga y cabellera y dos terrones,
el olor de tu cuerpo,
lo que decís de cualquier cosa,
conmigo o en contra de mí.

Todo eso es tan poco
yo lo quiero de vos porque te quiero.

Que mires más allá de mí,
que me ames con violenta prescindencia
del mañana, que el grito
de tu entrega se estrelle
en la cara de un jefe de oficina,
y que el placer que juntos inventamos
sea otro signo de la libertad.


Julio Cortázar


miércoles, 4 de septiembre de 2019

LA IMPORTANCIA DE LA COMPRENSIÓN

Una familia cenaba tranquilamente cuando la hija de diez años comenta: 

- Tengo una mala noticia, ya no soy virgen...

Un silencio sepulcral se apoderó de la mesa y de repente empiezan las acusaciones mutuas: El marido dirigiéndose a su mujer: 

- Esto es para que veas cómo eres una mala madre. Por ir vestida como una cualquiera y flirtear con el primer imbécil que aparece por la puerta. ¡Claro, algún día esto tendría que ocurrir! ¡Con el ejemplo que ve la niña todos los días, no me extraña! 

Ahora, el padre la toma con su hija mayor de 20 años: 

- ¿Y tú? (Apuntándole con el dedo) Qué te pones a darte el lote en el sofá con ese novio tuyo, que tiene pinta de mariquita arrepentido, pero claro tu dices que es 'metrosexual' o como se llame esa cosa. ¡Es que eres igual a tu madre! Y la niña lo ve y quiere copiar. 


La madre ya no aguanta más tanta humillación y le contesta:

- ¿Quién es el idiota que se gasta la mitad del sueldo en putas y tiene cara de despedirse de ellas en la puerta de casa? ¿Piensas que somos ciegas? Y aún más, sólo te diste de alta en Digital Plus para ver tus pelis porno y te pasas todos los fines de semana matándote a pajas con ruidosos finales incluidos. A mí por lo menos me la meten gratis y no eres tú. ¡Es que eres inútil hasta para eso! 

Totalmente descontrolada y al borde del colapso, la madre le pregunta a la niña, con los ojos llenos de lágrimas. 

- ¿Quién te hizo eso, mi niña? Cuéntame.

Entre sollozos y lágrimas, la niña le contesta:


- La profesora, que se ha enfadado y me ha quitado del Nacimiento y ahora ya no soy Virgen, soy vaca.

martes, 3 de septiembre de 2019

LA VIDA SIGUE

La vida sigue -dicen-,
pero no siempre es verdad;
a veces la vida no sigue,
a veces solo pasan los días

Pablo Neruda

Por eso muchos se equivocan a la hora de enjuiciarla o de criticar otras posturas diferentes a las suyas a la hora de definirla.

La tragedia no es la muerte, pues esa es la meta de todos, aunque hagamos como el avestruz ante ese hecho. La tragedia está en el camino, en dejar de reir, dejar de amar y de soñar. La tragedia está también en aquello que ahogamos dentro de nosotros mientras estamos vivos intentando hacer caso a lo que dicen otros mientras caminamos.


Otros aducen que la buena vida está en tener gente alrededor que nos ayude (no está mal tenerlos) y que nos permitan ser FELICES (está de moda). Pero, ¿qué gente merece la pena tener cerca?. Yo creo que esa gente normal que sabe pedir perdón, que nos habla cuando nos echa de menos o después de discutir, pues la mayoría no lo vuelve a hacer. Esa gente hace el camino más humano, más transitable y se hace más necesaria.

lunes, 2 de septiembre de 2019

EL GATO (Una distracción)

Un marido odia al gato de su mujer y decide hacerlo desaparecer. Lo mete en una bolsa y lo lleva en el coche a 20 kilómetros de su casa. Cuando vuelve, el gato estaba sentado en la puerta de casa. Nervioso, el hombre, repite la operación, pero ahora lo abandona a 40 kilómetros de su casa. A la vuelta, el gato otra vez estaba esperándolo en la puerta de casa.


Ahora estaba furioso: agarra el gato, lo pone en el coche y recorre 10 kilómetros a la derecha, 20 a la izquierda, 30 hacia el norte, y 25 hacia el sur. Suelta el gato y emprende el regreso a casa.

Al cabo de un rato, llama a su mujer por el móvil y le dice:

- Querida, ¿el gato está por ahí?
- Acaba de llegar, ¿por qué querido?
  • Pon a ese hijo de puta al teléfono, que me he perdido.
Y eso pasa con muchas cosas de la vida, reales o solo pensadas, biológicas, sociales o psicológicas. Nada se arregla huyendo de ellas, excepto que nos perdamos.

domingo, 1 de septiembre de 2019

APRENDER DE LA VIDA

Aquellos que no aprenden nada de los hechos desagradables de sus vidas, fuerzan a la conciencia cósmica a que los reproduzca tantas veces como sea necesario para aprender lo que enseña el drama de lo sucedido. Lo que niegas te somete. Lo que aceptas te transforma”. (Carl Gustav Jung)


Está claro que la vida es un aprendizaje continuo, por lo que el problema es sacar lo necesario de lo bueno y de lo malo para convertirlo en bagaje personal. El problema, pues, no está ahí, pues siempre existirán oportunidades de aprender, sino en la actitud, en la visión de que aprender es bueno para crecer y madurar, para aceptar y comprender…

El mundo, la vida, la sociedad nos hacen creer, de un modo un tanto sutil, que solo es preciso tomar nota de aquello que nos hace felices, que nos es placentero, que nos gusta o nos enorgullece, por lo que no solemos tomar en consideración los fracasos o las malas vivencias, esas que consideramos negativas en nuestra existencia. Tanto es así que casi nadie está dispuesto a escuchar las malas experiencias de los demás y mucho menos a compartirlas.

Nos quedamos sin conocer la mitad de las respuestas de la vida, mientras potenciamos la insolidaridad, que es lo que se lleva.