viernes, 14 de diciembre de 2018

¡ VIVE !

VIVE

Charles Chaplin, cuyos gestos eran discursos, dejó escrito algo que es el eje de los sueños de aquellos que vivimos encadenados a nuestras propias dificultades biológicas. Le copio hoy como lección y objeto de reflexión.


Ya perdoné errores casi imperdonables.
Traté de sustituir personas insustituibles,
de olvidar personas inolvidables.
Ya hice cosas por impulso.
Ya me decepcioné con algunas personas,
más también yo decepcioné a alguien.
Ya abracé para proteger.
Ya me reí cuando podía.
Ya hice amigos eternos.
Ya amé y fui amado pero también fui rechazado.
Ya fui amado y no supe amar.
Ya grité y salté de felicidad.
Ya viví de amor e hice juramentos eternos,
pero también los he roto y muchos.
Ya lloré escuchando música y viendo fotos.
Ya llamé solo para escuchar una voz
Ya me enamoré por una sonrisa.
Ya pensé que iba a morir de tanta nostalgia y …
tuve miedo de perder a alguien especial
y terminé perdiéndolo
¡pero sobreviví!
¡y todavía vivo!
No paso por la vida
y tu tampoco deberías pasar … ¡vive!
Bueno es ir a la lucha con determinación
abrazar la vida y vivir con pasión.
Perder con clase y vencer con osadía,
porque el mundo pertenece a quien se atreve
y la vida es mucho más que ser insignificante


CHARLES CHAPLIN

jueves, 13 de diciembre de 2018

COMO CAMINANTE, COMO PEREGRINO… SUEÑO CAMINOS

COMO CAMINANTE, COMO PEREGRINO… SUEÑO CAMINOS

Pero, como tantas otras veces no puedo expresarlo mejor que lo hace A. Machado en este poema:


Yo voy soñando caminos
de la tarde. ¡Las colinas
doradas, los verdes pinos,
las polvorientas encinas!… 

¿Adónde el camino irá?
Yo voy cantando, viajero
a lo largo del sendero …
-La tarde cayendo está-

“En el corazón tenía
la espina de una pasión;
logré arrancármela un día:
ya no siento el corazón”.

Y todo el campo un momento 
se queda mudo y sombrío,
meditando. Suena el viento
en los álamos del río.

La tarde más se oscurece;
y el camino que serpea
y débilmente blanquea,
se enturbia y desaparece.

Mi cantar vuelve a plañir:
“Aguda espina dorada,
quién te pudiera sentir
en el corazón clavada.”


A. MACHADO. Soledades, galerías y otros poemas

miércoles, 12 de diciembre de 2018

EL FUTURO PUEDE ESPERAR

EL FUTURO PUEDE ESPERAR

Es seguro que no es la mejor forma de hacer aportaciones adecuadas esta de repetir cosas que han escrito otras personas, pero también que no hay manera de sustraerse a ello, so pena de pensar que dominamos todos los temas que nos preocupan.

Esa y no otra es la razón que traiga aquí algo escrito por B. Rubido, porque escribe, muy acertadamente, según mi parecer, de un tema que me preocupa y porque yo no podría hacerlo ni parecido. El escrito puede leerse en su original aquí 


Las cosas deben de ir bastante bien en España para que la denominada nueva política, la que dice escuchar a la gente y maltrata a la ciudadanía donde gobierna, no encuentre mayor asunto que la Gürtel para centrar el primer pleno del nuevo curso parlamentario. El yihadismo, el golpismo catalán, la inmigración, consolidar la recuperación, el paro, la ciberseguridad, el impacto del Brexit, el envejecimiento de la población, el sostenimiento de las pensiones, la reforma de la Justicia, el pacto educativo, la reducción del gasto público o la clamorosa necesidad de otra fiscalidad… 


Ninguno de estos desafíos se antoja capital para los nuevos ricos de la política, que despilfarran fondos y tiempo con el dinero que pagamos todos. Parece que su misión última consiste en sospechar de cargos públicos, acosar, investigar, difamar, acusar, imputar y montar broncas de Pressing Catch, que terminan largo tiempo después en dictámenes tan retóricos como estériles. El futuro de los españoles, mientras, que espere. Escribo esto desde la firme convicción de la tolerancia cero para con cualquier corrupto”.

martes, 11 de diciembre de 2018

LA PACIENCIA

LA PACIENCIA

La vida suele ser complicada y, algunas veces, hasta dolorosa, sobre todo por su inestabilidad, esto es, porque acumula momentos de todo tipo aun en las experiencias más diversas.

Hay días que hasta levantarse de la cama se hace difícil (a mi se me hace muy difícil). Te animas pensando (imaginando) que habrá otros días, otros tiempos, otras situaciones que harán que valga la pena el esfuerzo y las dificultades de ahora.


Intentas olvidar que puede ser peor, que seguramente será peor no tardando mucho, pero insistes en pensar (imaginar) que habrá otras personas, otras historias, otros cuidados (aunque solo sean paliativos) que harán que las cosas mejoren.

Así tenemos (tengo) cada día un nuevo comienzo, una nueva oportunidad, la esperanza de otras sorpresas que pueden hacer que todo cambie y sea más llevadero eso de instalarse cada día en el lugar que me corresponde en el mundo.


Todo consiste, al final, en tener PACIENCIA.

lunes, 10 de diciembre de 2018

NOS EQUIVOCAMOS

NOS EQUIVOCAMOS

Por más experiencia que acumulemos, por más reflexiones que hagamos…. nos equivocamos muchas veces. 



Lo hacemos, entre otras muchas razones, cuando intentamos que se cuezan dentro de nosotros todas las vivencias y angustias que tenemos, sea cual sea la razón, todos los pensamientos, como si creyéramos que dejando todo dentro guardamos nuestra intimidad y nuestra identidad o cuando pensamos que exponiendo esos pensamientos podemos hacer daño a los demás.


En todos los casos el daño nos lo hacemos a nosotros mismos, porque lo que generamos es frustración, estrés, incluso rabia. Al final solo somatizamos nuestras emociones y al dolor del cuerpo físico acumulamos el dolor psicológico, lo cual no es solución a nuestros problemas.

domingo, 9 de diciembre de 2018

LA SOLEDAD DEL “CABALLERO DE LA ARMADURA OXIDADA”

LA SOLEDAD DEL “CABALLERO DE LA ARMADURA OXIDADA”

Tomando apuntes de aquí y de allá de esa obra surgen lecturas como esta:

“Encontrarás la salida solo cuando hayas aprendido lo que has ido a aprender. Cuando aprendas a aceptar en lugar de esperar, tendrás menos decepciones. 

Los animales aceptan y los humanos esperan. Nunca oirás a un conejo decir: espero que el sol salga esta mañana para poder ir al lago a jugar. Si el sol sale o no sale, no estropeara el día al conejo. Es feliz siendo un conejo. El caballero pensó en esto. No recordaba a ninguna persona que fuera feliz simplemente por ser una persona.


Supongo que he tenido miedo de estar solo.Y le vino un pensamiento de que durante toda su vida había perdido el tiempo hablando de lo que había hecho y de lo que iba hacer. Nunca había disfrutado de lo que pasaba en el momento. Durante la mayor parte de su vida, no había escuchado realmente a nadie ni a nada. El sonido del viento, de la lluvia, el sonido del agua que corre por los arroyos, había estado siempre ahí, pero en realidad nunca los había oído. Tampoco había oído a Julieta, cuando ella intentaba decirle cómo se sentía; especialmente cuando estaba triste. 

Julieta debía de haberse sentido muy sola hablando con un hombre envuelto en acero, tan sola como él se había sentido en esa lúgubre habitación. 

Su propio dolor y su soledad afloraron. Comenzó a sentir el dolor y la soledad de Julieta también. El caballero lloró más al darse cuenta de que si no se amaba, no podía amar realmente a otros. Su necesidad de ellos se interpondría. 


En eso apareció el mago y le dijo: solo podrás amar a otros en la medida en que te ames a ti mismo”.

sábado, 8 de diciembre de 2018

LA SOLEDAD DE EDGAR ALAN POE

LA SOLEDAD DE EDGAR ALAN POE

No tengo ni un solo comentario que añadir.


SOLEDAD

Desde el tiempo de mi infancia no he sido
como otros eran, no he visto
como otros veían, no pude traer
mis pasiones de una simple primavera.

De la misma fuente no he tomado
mi pesar, no podría despertar
mi corazón al júbilo con el mismo tono;
y todo lo que amé, lo amé Solo.

Entonces -en mi infancia- en el alba
de la vida más tempestuosa, se sacó
de cada profundidad de lo bueno y lo malo
el misterio que todavía me ata:

Del torrente, o la fuente,
del risco rojo de la montaña,
del sol que giraba a mi alrededor
en su otoño teñido de oro,
del rayo en el cielo
cuando pasaba volando cerca de mí,
del trueno y la tormenta,
y la nube que tomó la forma
(Cuando el resto del Cielo era azul)
de un demonio ante mi vista.


Autor del poema: Edgar Allan Poe