martes, 21 de agosto de 2018

AGARRADO AL RECUERDO

AGARRADO AL RECUERDO

“ ... a poco estuvo de que no, venía cansado y había perdido los caminos de tanto andar, malherido de cicatrices de corazón, venía tan sin venir que parecía rendirse de rodillas, muertas en tierras que no conocen sol.”


 Volvió a ganar el amor y aunque parecía que no, 
aunque parecía que una vida tarde
era ya tarde para el corazón,
como sin querer ella volvió un día a mirarle
y él, distraído rendido de buscarle
miró de nuevo donde ya había mirado antes.

  Del mito que hacía del amor dos mitades,
dos seres de un solo ser perdidos en las arenas del tiempo,
ecos de abrazos que parece que no por cierto, 
y siempre vuelven a encontrarse,
así ellos trenzaron sus caminos como antes,
hasta dar con el nudo de beso prieto.
  
  Y siempre la danza de los tiempos
los encontró en giros de la espiral 
que bailan como bailan los astros en sus abismos,
jugando a perderse y luego a sus pasos rimar
con la suave música que son ellos mismos
y que dan su ritmo celeste en el suspirar.


 Jacques Pierre

lunes, 20 de agosto de 2018

EL RECHAZO

EL RECHAZO

El título y el argumento de esta entrada nace de comentarios a la última novela del autor David TRUEBA (2017): Tierra de Campos. Anagrama. Madrid.
Es una novela de búsqueda, de viaje hacia los orígenes, que retrata (eso parece) a toda una generación que, como en mi caso, no sabe cuál es su tierra, cuáles sus raíces, en un momento en que manda eso precisamente, el valor del terruño como identificador de uno mismo y de toda la “tribu”. 
Tenemos lo que hemos hecho, lo que hemos vivido, pero no tierra ni bandera, ni banda. Nuestra tierra son nuestro ideales, las razones que nos han hecho hacer lo que hemos realizado, pero eso parece que se quiere destruir.
Nadie tiene en cuenta que cada uno ha tenido unas circunstancias y cada época o cada lugar ha tenido las suyas. Pero la vida de nuestra generación, de las personas que han tenido que vivir esas circunstancias, no tiene razones para DEJAR DE SER lo que son, para mantener sus ideales, para tener que ASUMIR otro mundo que, en principio, atenta contra nosotros, solo porque en todos los lugares somos “los de fuera”, los “sin lugar”. 
Ese modelo de identificación con la tierra es o sigue un modelo medieval. Y hay personas que prefieren seguir haciendo lo que les gusta e identifica y ser lo felices que puedan ser.

El tiempo discurre muy deprisa o los cambios son lo que avanzan deprisa y eso provoca FALTA DE REFLEXION y ANSIEDAD, cuestiones que llevan a la falta de valores o a asumir valores incorrectos.
Es preciso valorar la vida interior, la persona, los ideales, no la tierra, pues importa más que traicionar lo que somos. Estamos deshumanizando la sociedad y, como consecuencia, a sus componentes, al menos a los que no se amoldan del todo a una visión panorámica, superficial, geográfica… de la vida.
Y en esas estamos.  

domingo, 19 de agosto de 2018

EL FUTURO VIENE NUBLADO

EL FUTURO VIENE NUBLADO

Uno siempre ha creído que la democracia se ejerce desde el diálogo y la participación, desde la libertad y la igualdad, desde el respeto y la tolerancia y también desde el conocimiento y el reconocimiento. 

Pero la realidad, la cruda y cabezona realidad se empeña en decirme que eso no es así, que en muchos casos y momentos retrocedemos, no ya siglos, sino eras históricas y nos volvemos “lobos” ante lo y los demás, cerriles por amparar un territorio, o sea, nos vemos abducidos a comportarnos como las tribus y los grupos animales: territoriales.


Las sociedades dejan de ser “Naciones de ciudadanos”, para ser “territorios” de supervivencia de unos pocos (de aquellos que se imponen). No hay matices, hay “trágala” y en ella no caben normas, leyes, éticas, ni historias.

No se puede vivir a costa de los excluidos de un territorio, no se puede predicar y defender la soberanía de las masas frente a la soberanía de LOS CIUDADANOS.

No se puede vivir defendiendo que todo lo malo viene de fuera, de otros territorios, y cerrarnos a ellos, no se puede tener la EXCLUSIÓN COMO PRINCIPIO, porque eso deslegitima lo racional, no ya la convivencia, que desaparece y se desprecia por completo.


Los cambios no pueden ser solo desprenderse de la realidad de otros territorios, de la violencia, a fin de cuentas, sino de las normas, de los miembros de esos territorios. Lo demás es abjurar de la democracia, de la libertad y de la igualdad.

sábado, 18 de agosto de 2018

DÍAS ESPECIALES

DÍAS ESPECIALES

Corren días especiales para los amantes de la libertad y de la poesía. Es uno de los aniversarios en el que recordar al gran poeta FEDERIC0 GARCÍA LORCA y también de rendir homenaje a su figura y a su obra. Enseguida se llenarán las redes de panegíricos al respecto y antes de que eso ocurra, hoy, que hace 82 años que fue detenido, quiero hacer el mío “a mi manera". Primero a través de un poema que me viene al pelo, pes refleja cosas que me laten dentro y el segundo a través del dolor por García Lorca expresado por A. MACHADO, que lo hace mejor que nadie.

"Soneto de La Dulce Queja”

Tengo miedo a perder la maravilla
de tus ojos de estatua, y el acento
que de noche me pone en la mejilla
la solitaria rosa de tu aliento.

Tengo pena de ser en esta orilla
tronco sin ramas; y lo que más siento
es no tener la flor, pulpa o arcilla,
para el gusano de mi sufrimiento.

Si tú eres el tesoro oculto mío,
si eres mi cruz y mi dolor mojado,
si soy el perro de tu señorío,

no me dejes perder lo que he ganado
y decora las aguas de tu río
con hojas de mi otoño enajenado.

Federico García Lorca.


El Crimen fue en Granada

Se le vio, caminando entre fusiles,
por una calle larga,
salir al campo frío,
aún con estrellas de la madrugada.


Mataron a Federico
cuando la luz asomaba.

El pelotón de verdugos
no osó mirarle la cara.

Todos cerraron los ojos;
rezaron: ¡ni Dios te salva!
Muerto cayó Federico

—sangre en la frente y plomo en las entrañas—
… Que fue en Granada el crimen
sabed —¡pobre Granada!—, en su Granada


Antonio Machado para: Federico García Lorca

¿LA CORRUPCIÓN?

¿LA CORRUPCIÓN?
Hay una serie de temas que forman como una especie de rosario en todos los medios de comunicación, sin que muchos de ellos figuren entre los que preocupan realmente a los ciudadanos. Otros es normal que se repitan, pero si se aportara conocimiento y no opiniones que ocultan intereses e ideologías interesadas (porque no hay opinión sin ideología, claro).
El acoso escolar, la violencia de género, los accidentes de carretera, los dimes y diretes de los políticos y los juicios parecen ser los temas estrella esta temporada.
Sobre alguno de esos temas ya hemos escrito en este blog (o en su predecesor) y volveremos a hacerlo (acoso escolar, violencia de género, política y opiniones contaminadas).
Hoy queremos detenernos en los “juicios mediáticos”, en la “cárcel de papel”, como se denominaba una sección de la vieja Revista Hermano Lobo.
Parece ser que España es una nación de corruptos y desde aquí diré algo que parecerá una tontería: ES VERDAD. Es corrupto el funcionario que, sin estar preparado ni dispuesto a hacer nada para estarlo, ocupa un puesto. Es corrupto el que, teniendo que intervenir en algo no lo hace “por si acaso acabo pagando yo los platos rotos”. Es corrupto el político de cualquier nivel (de local a nacional) que sin saber nada de la vida, sin haber dado un palo al agua, medra para ocupar un puesto en la listas del partido que sea. Lo es también el mismo político cuando no dice ni qué piensa (quizá porque no lo hace) ni qué haría para solucionar algo, sino que repite el slogan del momento como un loro parlante. Y lo es cuando lo único que hace es criticar al contrario sin razonar su postura o airear su solución.

Lo es también el que busca facturas sin IVA (porque le sale más barato), y el que se las proporciona (porque seguramente trabaja en economía oculta, o por necesidad, en cuyo caso… se entiende más).
Y, claro, lo es, por encima de todos ellos o al lado, como quieran, el que se lleva el dinero de los demás y va “dando pelotazos” (creo que lo llaman así) a diestro y siniestro.
Y digo esto porque tanto políticos (de todo pelaje y de nivel  local o nacional), como empresarios, banqueros (sobre todo “cajeros” -de las antiguas Cajas de Ahorros), sindicalistas, cuadro técnicos, medios de la administración (en mucha menor medida) todos tienen la mano presta para meterla en el bolsillo de los demás, total, como dijo aquella Ministra Socialista : “el dinero de hacienda no es de nadie”
Y eso tiene cabreado al personal, sobre todo, tal y como hemos pintado la situación, a los que no pueden sacarse del bolsillo más que el pañuelo, pero también a los que son capaces de pensar.
Porque el problema (y mira que se trata de un problema gordo, endémico y criticable) no es sólo que se robe, que se desfalque, que se oculten bienes…, el problema es que la sensación que tiene el ciudadano es que NO PASA NADA.
Hay hechos que llevan encapsulados en algún sitio 12 años, otros que, a pesar de haberse decretado el Secreto del Sumario salen publicados al día siguiente con fotocopia sellada y todo (cosa que no creo que case con eso del secreto), jueces que… déjales ir solos… (y no me refiero solo a esos pocos que han “castigado”), que tendrían que decir cuando dejan de medicarse o qué leches toman cada día para tomar las decisiones que toman…
También hay abogados que aprietan más que una boa constrictor  y medios de comunicación.
Total, que al final los mortales creemos que lo que hay para algunos es IMPUNIDAD (y guante blanco como en el caso de la familia Pujol).
Ya no se sabe si los que recogen pruebas son todos de la ONCE (con perdón y con mi consideración sobre esa institución), y mancos, si la justicia lleva un ritmo “quieto-parado”, si los funcionarios de justicia trabajan o toman café largo, …
Creemos que en estos momentos hay unos 1.500 imputados (aproximadamente, que no vamos a discutir por 1.000 más o menos) y no se sabe si alguno ha devuelto el dinero, si alguno ha dejado de ser “preventivo” o meramente “vigilado”….

Dan ganas de vivir del cuento y vivir en la IMPUNIDAD, aunque sea como IMPUTADO.

viernes, 17 de agosto de 2018

SUPERAR LAS CRISIS

SUPERAR LAS CRISIS
 En el “paseo” diario que hago sobre las cuestiones de internet que me interesan he encontrado una que me ha llamado mucho la atención y, aparte de dejarla anotada en mi Scoop-it, quiero referirme a ella de un modo especial, quizá porque es también especial el modo en que ha tocado “mi fibra” o porque mi propia situación hace que lo que aporta me afecte.
 Está editada la entrada en ined21.com, con el título “Superar las crisis que nos afectan al final de nuestra vida: ¿Son tan importantes las emociones en nuestra desarrollo vital? y su autor es Juan Ramón Diaz Martínez.
 Estamos de acuerdo que uno de los MIEDOS que más poderosamente nos afectan a los seres humanos es la SOLEDAD, sobre todo la de carácter afectivo. No hace falta ir a estudios de autoridades científicas para saberlo, solo hay que haber vivido con cierta atención y sensibilidad. La muerte se nos presenta, al menos en nuestro espacio cultural occidental, como la mayor de las soledades, aunque solo sea por no saber nada de ella. Ese sentimiento de SOLEDAD SUPREMA es lo que, según nuestro criterio, hace tan especialmente doloroso el pensamiento sobre la muerte (y quizá por eso mismo todas las religiones ponen un acento especial en ella).


 La SOLEDAD se cubre con recuerdos, con pensamientos… que, al final, no son más que finos velos que no tapan nada, excepto en una cosa: nos revelan lo que HEMOS SIDO. Pensar en el discurrir de nuestro tiempo y en lo que hemos hecho en él nos induce a pensar (también es una teoría personal) que podríamos haber hecho más o haber hecho más cosas, como si eso fuera un ruego que pueda ser atendido, pero solo es eso, aunque sirva para evadirse de la realidad, sea la que sea.
 En todo caso es cierto, como anota el autor, que lo emocional, lo afectivo, se hace evidente con fuerza cuando hay que ver la vida por el espejo retrovisor (no son sus palabras, pero creo que esa es la idea, al menos como nosotros lo pensamos). Hasta el punto que es necesario contar con un buen equilibrio personal para resolver la soledad, esa que nos hace mirar todo de manera retrospectiva.
 Es la INTEGRIDAD (según el autor y estamos de acuerdo con él) la que nos hace ACEPTAR  la vida y el camino recorrido.
 De este modo, concluye, la actividad, la vitalidad, el optimismo (o cierto nivel de optimismo), la sensibilidad, la curiosidad, la fantasía y la fidelidad a unos principios,…  es lo que nos puede ayudar a superar los miedos.

Recomendamos acudir a la entrada

jueves, 16 de agosto de 2018

EL INDIVIDUALISMO

EL INDIVIDUALISMO
 Seguimos muy cerca de la SOLEDAD, esa que nos servía en otras entradas, puesto que que es ese INDIVIDUALISMO el que más favorece el que vivamos prisioneros de la soledad.
Ocurre que, en el mundo que vivimos, en ese escenario, existen dos variables que nos marcan como ninguna otra cosa para que interpretemos el papel que nos toca o que elegimos, según los casos (y no creo en el determinismo): EL TIEMPO y LOS DEMÁS.
Y la cuestión es que no vivimos (no interpretamos la vida) de acuerdo con ellas, por lo que ambas variables nos arroyan sin que sepamos defendernos de ellas.
El TIEMPO nos hace o nos tendría que hacer más expertos, pero, mientras no nos aprieta en nuestra independencia, ni nos preocupa y llegamos a un nivel en el que solo tenemos más grande la necesidad afectiva (o sentimental, según algunas otras visiones), a la vez que aumenta nuestra dependencia y nos ahoga la soledad, la falta de libertad y el silencio.

LOS DEMÁS viven bajo el criterio de INDEPENDENCIA (yo, mi, me, conmigo y para mi), de tal manera que ya nadie necesita de OTROS para ser feliz, excepto de su ego. El afecto y el sentimiento es algo individual, intransferible y nadie está dispuesto a entregar algo de su individualidad para compartirla con una parte de la de otra persona.
La INDIVIDUALIDAD (justificada por la felicidad y la comodidad) atraviesan las variables tiempo y relaciones. De ese modo ambas variables son vistas como “dependencia”, como impedimentos para vivir y ser felices.

Hemos complicado la vida porque nos hemos complicado nosotros y al final solo nos queda la soledad, que es la meta a la que lleva el individualismo (que no deja de ser una manifestación el egoísmo que adorna nuestra sociedad).